La lluvia trae recuerdos…
Recuerdo la lluvia de esa noche,
todas las cosas que yo quería decirte,
pero por temor no las dije,
se resumieron en un adiós,
la distancia y el tiempo robaron los momentos.
He venido creyendo
que las cosas seguirían igual.
Vivía convencida
que era una historia de un tesoro perdido.
Eso fue sólo un momento en el tiempo que nunca olvidaré.
Carito.

Encanto mágico

¿Qué me diste?
Quizás un hechizo con poderes arcanos,
mi corazón tembló
de mis pensamientos se apodero
tu encanto mágico,
Hace vibrar el aire a donde vaya.
Hechizada con tu aparición
y tu mirada profética
Si tú me miras, me abruma una emoción
Si me hablas, me siento morir! …
Carito

Contigo aprendí que el tiempo y la distancia no es motivo para dejar de quererte, que no hay reclamos ni rencores, solo vivir y valorar los momentos que pasamos juntos. Que en cada despedida te llevas un pedacito de mi corazón y me dejas con la esperanza de volverte a ver…. Te quiero mucho.
En el último cajón de mi memoria
Antes cuidaba cada minuto y los detalles del día en que te conocí, era un viernes, no quería salir, me sorprendí, era aquel hombre con el que había cruzado miradas en la calle, tan varonil e interesante. El primer beso, su olor y sus ojos cuando me miraban con ternura, las primeras salidas por la noche a comer. Cada minuto lo guardaba en mi memoria, como quien guarda algo preciado en un cajón, y los sacaba para verlos y admirarlos, así te recordaba. Quería que el tiempo se detenga en ese instante, como deseaba regresar el tiempo atrás y sentir la misma emoción de cuando nos conocimos. Pero ahora… ahora, quisiera regresar el tiempo atrás y me culpo de haberte querido tanto, mis días dejaron de serlo, todavía no encuentro lógica, como un día marco tanto mi vida. También agradezco que hayas aparecido en mi vida, porque ahora soy fuerte, para que maldecirte si gracias a los obstáculos aprendí y descubrí mis fuerzas para amar, para vencerte como traba, a no creer en palabras sino en hechos.
Pina Pellicer en Días de otoño
Retraída, soñadora e inocente.
Me gustas
Me gusta el arco de tus cejas bien definido,
tu mirada profunda y reveladora,
tus labios que con solo mirarlos provocan besar,
y el look aleonado de tu cabello.
Cuando te veo provocas un efecto de encantamiento, me atraes como imán.
Me gusta verte aunque sea en ratos,
disfruto uno a uno de tus rasgos,
quisiera estar cerca de ti,
para encenderte con mis abrazos.

Abría la ventana y ahí estaba el gato del otro lado… Era parte de un cuadro con mezcla y matices de una gran ciudad, entre edificios y el barrio de San Juan.


